Puede contener trazas… ¿Qué significa?

Cuando empezamos a leer esta conocida frase en el etiquetado de un alimento debemos prestar mucha atención y no tomárnoslo a la ligera. Sobre todo, si somos celíacos o intolerantes a ciertos alimentos.  Las trazas o huellas nos dicen que el producto que tenemos entre manos puede tener sustancias o cantidades muy pequeñas de algún ingrediente que nos puede perjudicar en la salud, aunque su concentración sea muy baja.

Por supuesto, el fabricante o elaborador no las habrá añadido ex profeso si no que seguramente habrá sido de una manera accidental.  Por lo tanto, nos avisa mediante el etiquetado y así evitar males mayores especificando que sus productos alimentarios pueden contener trazas.

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y después del vermut en la playa… una pizza para llevar!

Sábado. Dos amigos. Muchas historias que contarse y mucho tiempo por delante. ¿Te espera alguien para comer? A mí tampoco.

El cielo estaba nublado y hacía un poco de aire pero no importaba. Le daba un toque nostálgico al encuentro; al estilo de las ‘largas tardes de domingo de sofá, manta y libro’ en las que parece que tu mundo se paraliza por unas horas mientras el resto, afuera, sigue girando.

La hora del vermut se convirtió en la hora de comer. Las cervecitas nos habían afectado un poco (cómo voy a desaprovechar una buena clara fresquita!). Casualmente, no muy lejos de donde estábamos teníamos la Pizzería Boscos en la que preparan unas pizzas (con y sin gluten) riquísimas. Una llamadita y ‘en 15 minutos podéis pasar a recogerlas’.

Todo iba rodado. Un placer de día.

El momento estrella fue cuando mi amigo salió de la pizzería con nuestro encargo y yo desde el coche le indiqué con señas que por favor me cogiera una Daura. Él, sonrió satisfecho y levantó la mediana para mostrármela. Cosas que pasan tras años de amistad 😀

pizza de quesos, cebolla y jamón

La tarde podía seguir tan bien como había empezado. Y así fue. La hora del vermut se convirtió en la hora de cenar. Estos son los pequeños pero grandes momentos que te llenan el alma. Esos momentos auténticos con los tuyos.

Qué a gusto que dormí ese día 😀

Os dejo una versión chula de la canción Cup Song. ¡Ya veréis qué talento!

 

Un regalo caído del cielo

Al capone cerveza sin gluten

Tienes hambre. Es hora de comer. Ves una hilera de restaurantes, uno al lado del otro. Todos parecen iguales pero… de repente ves un cartel que dice: “Eres celíaco? No es un problema”. Sientes que es tu día de suerte.

Este restaurante de tapas, pizzas y pasta está ubicado en el puerto de Torredembarra. Se llama “Al Capone da Franco”. Es un rincón precioso, tranquilo, ideal para disfrutar de una comida relajada. Si podéis poner los teléfonos en silencio y guardar los relojes, mucho mejor. El sitio se lo merece.

Las mesas situadas en la terraza exterior tienen vistas directas a las barcas que están atracadas en el puerto. Una escena idílica, ¿verdad? 

El dueño tiene controladísima la carta. Cuando me dijo que tenían chipirones rebozados con harina de maíz… no lo dudé! Una de chipirones! Hacía siglos que no me comía unos.

Al capone

Me sorprendió que tuvieran pasta rellena sin gluten. Normalmente solamente tienen la opción de pasta tipo spaguettis o macarrones. Así que pedimos unos raviolis al pesto y la pizza Calogero con salsa boloñesa y verduras asadas. Todo para compartir. La pasta me pareció realmente buena. La pizza también pero para mi gusto hubiera estado mejor un poco más tostadita y gratinada.

Fue un detalle que viniera a saludarnos la dueña el restaurante. Me comentó que ella también es celíaca y que por esta razón ofrecen una carta tan extensa sin gluten.

El ‘icing on the cake’, cómo dirían en Inglaterra o ‘la guinda del pastel’ cómo diríamos aquí fue, nunca mejor dicho, el postre. Un brownie sin gluten, casero, alucinante. Esponjoso, sabroso, nada seco, con una muy buena combinación de frutos secos y chocolate negro… nos lo sirvió caliente, con un poco de nata al lado, y cuando inqué la cucharadita en esa pequeña porción de placer… supe que sería de los buenos. Un ‘must do’ en toda regla.

Al capone brownie

Fue un regalo caído el cielo. Lo recomiendo absolutamente.

En total, los 3 platos, bebida, postre y cafés nos salió por unos 53 euros.

Os dejo con un poco de dream-pop de las gemelas Kiley, tal y cómo ellas mismas se definen.

Cruzando fronteras

¿Qué tal el fin de semana? Os dejo una rica merienda! Un artículo sin gluten y con saborcito londinense publicado hoy en el periódico El Ibérico, en el que hacen referencia a este blog y a servidora 😀

Check it out!

Va per tu, daddy.

http://www.eliberico.com/ocio/ocio/gastronomia/6625-londres-una-de-las-ciudades-con-mas-oferta-gastronomica-para-los-celiacos.html

La importancia de los pequeños detalles

Bizcocho de chocolate sin gluten y sin lactosa

Un pequeño gesto puede significar mucho más de lo que os podáis imaginar. Os lo explicaré. Ayer organizamos una cena en casa de unos amigos. ¡Íbamos a preparar ñoquis de nuevo…! La receta tuvo éxito 😉

Quedamos temprano porque la pre-cena entre fogones podía ser mucho más interesante que la cena en sí. Una buena puesta al día, copa de vino en mano mientras íbamos preparando la masa de los ñoquis. La cuestión es que cuando llegué, Lourdetes me sorprendió con un bizcocho casero de chocolate sin gluten. ¡Un detallazo! Tenía una pinta estupenda y simplemente rebuscó por internet y siguió al pie de la letra esta receta. Miento. Sustituyó los 100 gramos de fécula de mandioca por maizena.

Sí que es cierto que para alguien que desconoce esta intolerancia, ir al supermercado puede ser toda una odisea. No obstante, lo es mucho menos de lo que parece. Los productos cada vez están mejor etiquetados y la oferta se va ampliando.

A lo mejor Lourdetes y Xavi sufrieron un poco más a la hora de hacer la compra pero el detalle y el esfuerzo se agradece muchísimo porque son muchas las veces que tienes que conformarte con mirar como el resto disfruta con el postre y tú con tu piña…

En lo que respecta a los ñoquis… ¡OMG! tenéis que probarlos. Ayer los preparamos con una salsa de quesos (mezcla de azul, roquefort y otro tipo filadelfia).

Xavi, que no estaba muy convencido de conseguir preparar una cena exenta de gluten, dejó un regalito estratégicamente colocado y libre de gluten… por si se diera el caso…

Golden brown, texture like sun…. a ver si se alegra un poco el día.

Feliz fin de semana

Ñoquis sin gluten con salsa de quesos

Ñoquis sin gluten con salsa de quesos

Un rollo sano

Innovar es bueno

Tarde de viernes. El frío se ha presentado de un día para otro y me siento tan bien acurrucada con mi manta en el sofá que no tengo demasiadas intenciones de salir de casa. Ni la programación de la tele me distrae… ¿Qué puedo hacer…? Busco con qué distraerme. ¿Leo? Ya he leído suficiente por hoy. ¿Estudio inglés? También he cumplido. Mmm… Pan! Voy a mezclar ingredientes a ver qué sale!

En mi última visita a Veritas compré una mezcla de harina de arroz con castaña sin gluten (unos 4 euros por 50 gr… Sí. Yo también lo pienso. Ahora podríamos empezar un largo debate en torno al precio de estos productos). Así que me pongo manos a la obra con la creación.

Cojo mi receta base que es la que ya expliqué en el post de pan de linaza, y mezclo 250 gr de harina de arroz y castañas (ya viene mezclada: contiene un 70% de harina de arroz y un 30% de harina de castaña) con 250gr de harina Mix Pan Mix B de Schär. El resto de ingredientes y proporciones son las mismas que las de la receta del pan de lino. No obstante, he sustituido la levadura fresca por la de sobre. Cuando suena el ‘beep’ para indicar que es el momento de incorporar los ingredientes sólidos, añado los 50 gramos de almendras laminadas y me dispongo a hacer otra cosa mientras hago tiempo para ver el resultado…

El aroma que desprende es tan tan tan bueno… que todo apunta a que la química se ha puesto de mi lado. No me equivoco. Aquí os dejo el resultado: Un pan aromático, con volumen y crujiente. La textura de la miga es densa (estilo pan alemán) y de sabor dulzón. Las almendras que lo cubren se han tostado ligeramente y lo hacen todavía más apetecible. Una crítica: la textura es un poco mantequillosa. Creo que la próxima vez me saltaré la receta y no le pondré mantequilla.

Ahora, sábado por la mañana, desayuno dos rebanaditas de este pan con mermelada de naranja casera mientras escucho mi último descubrimiento musical.

Qué lo disfrutéis (del pan y de la voz de Lucy).

Pan de almendras con harina de arroz y castañaPan de almendras con mezcla de harina de arroz y castañas

Un ‘break’ a media mañana o una comida rápida

Bocadillos sin gluten en Sandwichez. Ricos ricos!

Están tan buenos como un bocadillo normal. El único inconveniente, para mí, es el precio. Los precios son similares a los del Viena (de hecho, el ex director general de Viena fue quien lanzó Sandwichez hace un par de años). Unos 5 euros aproximadamente cada bocadillo.

Tardan un poco más en servirlo porque imagino que deben de descongelar el pan. Si vas con un poco de prisa no es la mejor opción. Si no te importa esperar un poco, vale la pena.

También tienen varios tipos de ensaladas y unos zumos naturales muy buenos para sentirte sanote. Personalmente, a mi me encanta el Suc Chez: un zumo natural de naranja y zanahoria que te lo preparan al momento.

En Barcelona tienen 4 locales, decorados en madera y con una estética nórdica. En mi opinión, muy acogedores.

Aquí os dejo uno que me comí un día al mediodía y otro que me trajo un compañero del trabajo a la oficina para desayunar.

2013-08-28 11.36.48 Sandwichez2013-09-17 09.03.08 Sandwichez

Pan de pasas y nueces y harina de algarroba

Este es, de momento, uno de los mejores panes que he hecho. Mezclé harina de algarroba con la harina Mix Pan Mix B de Schär que es la que suelo utilizar. La harina de algarroba le da un toque dulzón, que recuerda al cacao (en el Antiguo Egipto se utilizaba la algarroba como endulzante y complemento digestivo). La combinación con las pasas y nueces queda espectacular. En la foto se puede apreciar lo esponjoso que quedó. Le llevé un trocito a mi vecina para que lo probara y me contó que se lo comió solo, como si fuera un bizcocho, de lo rico que estaba.

Yo lo disfruté durante unos días con el desayuno: rebanadita de pan casero con mermelada. Riquísimo.

No tengo la receta exacta que utilicé para hacer este pan porque, lo reconozco, me gusta innovar y la mayoría de veces acabo inventándome las recetas. La próxima vez que lo haga apuntaré las cantidades.

Aprovecho el primer post de una receta casera para explicar que yo utilizo la panificadora Moulinex. No tiene programa sin gluten y, en principio, te recomiendan utilizar el programa para pan integral para que el pan suba mejor. La verdad es que yo he utilizado varios programas de los que me ofrece mi panificadora (siempre con harina sin gluten, claro) y todas las veces el pan ha subido bien; algunas veces incluso demasiado.

Pan de pasas y nueces con harina de algarroba

Una merecida merienda tras callejear por London

Sabíamos lo qué buscábamos. Un café agradable, bonito, donde pudiéramos tomarnos un English tea y deleitar algún pastelito, de estos caseros que los ingleses tan bien saben hacer. Tras dos intentos fallidos, encontramos EL SITIO.

Alicia, golosa como yo y ‘no celíaca’, no echó en falta en ningún momento el gluten de este lemon meringue pie y del pastelito de raspberry and white chocolate. Maison Trois Garçons. Si os perdéis por las callejuelas cerca de Liverpool Street, no podéis dejar de visitarlo.

Maisons 3 Garçons

Alicia en Maison Trois Garcons

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